Decisión

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Caminaba perdida en sus pensamientos, no se percataba de lo que sucedía a su alrededor…  La pareja en la esquina de un oscuro callejón, gimiendo como gatos…. los borrachos  hablando sin sentido alrededor de una mesa llena de licor que sus barrigas no resistirían,  el perro que atravesaba la calle cojeando…

Vagaba sin rumbo,  lo amaba, lo sentía dentro suyo y  no quería perderlo …

Se preguntaba si  estaba a tiempo de detener su pérdida , cuando dos horas antes acostada en aquella cama de sábanas curtidas,  con las piernas abiertas, no dejaba de pensar en su novio.

Al día siguiente, de nuevo en aquella cama, en medio del temor, las lágrimas y el sudor producto del asqueroso dolor, se odiaba y lo amaba…

Pronto se casaría con el hombre que quería, pero a cambio, por condición de este,  permitia le arrancaran la vida que en ella se formaba.

Se había sometido a un rustico aborto de  dos dias, decidió entre el hijo sin padre o el hombre que podía hacerle mas hijos. No sabía si estaba bien o mal , solo sabía que el maldito dolor y los principios de peritonitis la hacían sentir culpable.

Lola Caos

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Mi viaje

“Me llamo Laura Sainz, por mi apellido notara mi clase, viajo huyendo de la justicia, el narcotráfico y los recuerdos de mi extravagante pasado. Hace un mes asesinaron a mi esposo… El era un mágico, traqueto o narco,  por quien me deslumbré siendo una niña,  me conquisto con atenciones lujosas para mí y mi familia.

Un día no llego a casa,  imagine que como otras veces se había pegado la rodadita, tal vez una mujer en un cuarto de hotel o un “viaje” con amigos.  No debía descartar que su ausencia fuera cuestión de trabajo; probando o entregando alguna mercancía. Intente comunicarme a su celular, no podía hacer mucho, sabía que si molestaba a Jairo me arriesgaba a recibir una golpiza. Después de una semana  recibí una visita,  era un agente de la fiscalía, por cierto bastante guapo, me anunciaba que Jairo estaba muerto, mientras yo me perdía  en el verde de sus ojos que me hacían recordar las grandes esmeraldas guardadas en mi joyero.  Mi esposo muerto, como siempre dándome problemas el inepto,  ahora tendría que encargarme del velorio, entierro,  llamadas y lo más importante cancelar  mi cita en el salón belleza.

La verdad es que lo  amé, temí y hasta odié.  El  me lleno de joyas,  viajes,  fiestas, infidelidad,  humillación, el me confundía con un saco de boxeo. Se sentía mi dueño.

Fui a reconocer su cadáver,  al verlo en aquella camilla, frío, más frío de lo que era en la cama, sentí alivio,  por mi y por otros.

Para liberarme de la carga que llegaba con su muerte, le pague a su hombre de confianza, a su alcahuete para que se encargara del velorio y el entierro…

Corrí a buscar a mi mejor amiga y con dos guardaespaldas apuestos,  sexys y desinhibidos, salimos de la ciudad… hice todo lo que deje de  hacer cuando tenía el estorbo a mi lado. Con decirle que solo nos falto montar en globo.

¡Ahora el dinero mal habido de mi esposo, es mío! se limpia,  no es del narcotráfico”

Sentí que Javiera  me miraba con desconcierto y asombro… No quise parar de hablar, quise seguir, ella ya había hablado bastante.

“No crea Javiera, también hice obras de caridad, pero estaba feliz no podía evitarlo, no tenía que ir a la cama con quien se acostaba con mi secretaria, no tenía que usar capas de maquillaje para disimular los morados dejados por su mano llena  de anillos, no tenía que callar…Hacerme la sorda ante la planificación de crímenes atroces”

Dejé de hablar,  un fuerte ruido me obligó a hacerlo… ¿Turbulencia?

Javiera  nuevamente parloteaba, esta vez lo hacía con  personas vestidas de blanco…

No puedo mover mis brazos, me siento paralizada.

_ Javiera ¿Qué pasa? ¿vamos  a aterrizar?

_No Claudia

_¿Claudia?

_Debes tranquilizarte,  la ambulancia freno en seco,  te pondremos una dosis de valium,  estarás bien, hoy salimos del  sanatorio para tus exámenes mensuales,  pero ya regresamos a casa, la clínica  está cerca… volviste a tener una crisis, todo estará bien.

¿Crisis? ¿Claudia? ¿Ambulancia?

¿Javiera me juega una broma? ¿Avión o ambulancia? ¿Quién miente, ella o yo? ¿o tú te imaginas? ¿Cuál es la realidad? ¿Cómo sabe una persona si está de cara a la locura o dentro de ella?

 

Lola Caos

Mi viaje

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Cordillera de los Andes (Santiago de Chile)

 

El caballero a mi izquierda se llama Carlos, su sombrero “voltiao”  hace pensar en el trabajo de una ingeniosa y laboriosa india bajo el cobijo de un  multicolor atardecer,   a Carlos lo acompaña Lina, su esposa, una joven  y hermosa mujer que intenta con su cámara tomar una foto a través de la  ventanilla,  intenta capturar una buena imagen… De una nube, los Andes, un ovni o una flota de estos,  mientras Carlos  se dice: “Espero que la cirugía de senos y estas vacaciones logren que ella olvide aquel adonis de pacotilla que conoció en el gimnasio”

A la derecha más abajo,  se encuentra Mark el rubio prolijo, atractivo  y muy serio,  imposible calcular su edad, al menos para mí lo es,  puede tener 35 años o 50. Atraviesa un  mal momento con Phil su compañero de vida hace 5 años, así que este  viaje de negocios le viene de maravilla para escapar de los asfixiantes celos de su pareja, probablemente a su regreso vuelvan a tomarse de la mano y decirse cuanto se aman solo con mirarse. Quizá retomen las caminatas por la playa cercana a su casa, quizá la brisa marina traiga la reconciliación y la confianza.  Ahora debía concentrarse en la conferencia que dictaría esa tarde

Anita, la niña de cabello ensortijado sentada delante mío se apoya de cuando en vez en el respaldar de su silla para mirarme y mostrarme su lengua teñida de verde por el dulce que come… Me transporto a recuerdos de mi niñez. En sus ojos solo veo alegría,  inocencia y hambre de conocimiento.

Esta vez interrumpió mi pensar una aguda voz  femenina, era una mujer graciosa en su aspecto, seguramente su historia es interesante, atraía mi atención preguntando:

_¿Es la primera vez que viajas a Chile?

_sí.

_Yo soy de Santiago, me llamo Javiera.

_Sonreí, no tuve tiempo de mas.  En cuestión de pocos minutos supe su apellido, edad, oficio, gustos, situación económica, algo de su vida amorosa… Falto solo su historial médico.   Javiera hablo, hablo y hablo, su voz chillona retumbaba en mi cabeza, lo último que escuche o al menos entendí en su rápida forma de hablar fue “cachay”

¿Qué significaba? No quise preguntar,  sería como darle cuerda.

Llegué a pensar que si la tapaba la boca sacaría letreros, hablaba tanto, ¡tanto! Que hablaba más que yo y eso es mucho decir… Se detiene, deja de vociferar… ¿se canso?, ¿ya lo dijo todo? ¡GENIAL!

Yo ahora solo descansaba.  De repente  mis oídos escucharon un chillido incomodo y desagradable, mire a mi lado y Javiera había vuelto a abrir su boca, yo buscaba con mi mirada una puerta de emergencia por donde escapar así  significara saltar del avión. Qué espanto ¿ como la callarla? ¿y si me hacía la dormida? NO!  Ya era tarde… respire,  puse  cara amable, aunque para ese momento había en mi el mínimo de simpatía por la señora Javiera Lara… ¿dígame señora Javiera?

_Te estoy pidiendo me cuentes de ti.

Bueno al menos era eso,  ya era justo que yo hablara de mí.

 

Lola Caos

 

 

Mi viaje

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Puente Helicoidal en Risaralda (Eje Cafetero) Colombia

 

Decidí viajar a Bogotá por tierra , quería repintar  en mi memoria (no sabía si volvería) los hermosos y variados paisajes, la aparente calma de el Río la Vieja bordeando la pequeña ciudad del Norte del Valle Colombiano, el majestuoso Valle del Otún,  el verde, verde de los cafetales,  lo pintoresco de la pequeña casa al filo de la montaña… Al reconocerla, imagine la dificultad para llevar hasta allí los víveres, me pregunté, si sus habitantes escapaban del indolente frío alrededor de un fogón de leña. ..

¡Por Dios ! ¿no le es difícil a la señora que alimenta las gallinas ponedoras,  caminar con el peso de su atuendo?  ¡Desde mi ventana pude concebir lo incomodo de este!  La ruana café llega a media pierna y por debajo de esta, hasta el tobillo, un faldón azul y unas botas de caucho negro que se me antoja le quedan grandes!

Ya en Bogotá quejándome de frío, vuelvo a recordar y a envidiar aquella ruana  del color de centella el caballo preferido de papá.

Dos dias después viajaba a bordo de un avión  que me transportaba a lo desconocido, dejaba atrás, miles de momentos tristes y alegres vividos en mi pequeña ciudad, caminatas a la plaza central, donde tomaba un café, jugaba a tentar las palomas con alguna semilla o tertuliaba con la sabiduría de algún jubilado.

Mi ciudad, mi pueblo alegre y lleno de color… En un eterno verano palpitante de esperanza.

Suspire … Al tiempo escuché una voz varonil:

_Señora, ¿ desea tomar algo?

Lo vi y pensé: “mejor un azafato que una azafata”

Quise pedir un vodka o un whisky, brindar por lo inexplorado,  por lo que me esperaba… Brindar por la belleza de algunos hombres.

Sonreí y agradecí un café.

 

Lola Caos

Amor en línea: El príncipe y la tonta

 

Hace algunos dias, victima del aburrimiento me dio por “meterme” en una página de citas en línea, más me demore en abrir mi perfil que un Norteamericano en contactarme, y como todo entra por los ojos (Si mijas, el corazon y la belleza interior no se ven en una foto de perfil) pues lo acepte!

El tipo es el de la foto… ¡Quien no lo aceptaría? ( cuando se lo mostre a  una hermana,  me dijo que encargaria uno igual)

Debería darme pena (verguenza) contar esta anécdota, pero la verdad no soy de las que se avergüenzan fácilmente.

Empecé emocionadisima a hablar con el guapetón, que se me aparecia como por obra y gracia del espíritu santo…. A las 2 horas de estar hablando , el ya me queria y queria una vida conmigo. (pensé: Mierda! ¿soy  irresistible?)

Me envió varias fotos… Y no se sabía en cual se veía. mejor! y que les digo de las fotos de la casa (tremenda mansión)

El,  un militar en misión en Afganistán, divorciado con un hijo de 18 ..Me preguntó  entre otras cosas si me gustaban los perros, pues tenía uno que  dejó a  cuidado de su hermana.

Al despedirnos aquella noche afirmó que al terminar la mision en unos meses, vendría a conocerme  ya que quería formaramos un hogar pronto…

Les aseguro, no me han diagnosticado ningún tipo de retardo…. Pero ese dia, esa noche creí y me permiti soñar. Me dormí con una sonrisa a flor de piel. Mi Romeo me despertó muy temprano en la mañana con un lindo y romántico mensaje… En algun momento de nuestra mañanera charla le pregunte si tenia foto del perro a lo que contestó:

_Yo no tener perro pero si tu quieres compramos un pastor alemán cuando vivamos juntos…

Plop, la noche anterior habló de su perro y ahora no tenia. Corté con una excusa nuestra comunicación y me fui al buscador de google por imagen…

Si señores,  quien se me presentó como el sargento  Jack Rogers es el Mayor General  John “Jack” O´connor.

Cuento y publico la foto (para que conozcan a Jack Rogers)  pues momentos de inocencia, soledad,  debilidad … atolondramiento, tenemos todos. Solo no debemos olvidar que hay cada inescrupuloso y loco suelto por ahí…

Lola Caos

 

Amar,vivir y perder/ Amar,vivir y ganar. TATIANA

Un ángel llamado Tatiana

 “La muerte es algo que no debemos temer porque, mientras somos, la muerte no es y cuando la muerte es, nosotros no somos”. Antonio Machado (1875-1939), poeta español.

  “A menudo el sepulcro encierra, sin saberlo, dos corazones en un mismo ataúd”. Alphonse de Lamartine (1790-1869), escritor, poeta y político francés.

 

Nació de otra niña, una niña que no vivió mucho y que dejó la crianza de sus hijas a su madre. La abuela trató de hacer lo mejor por Tatiana y sus hermanas… Salía cada mañana a vender escobas y trapeadores para poder llevar el sustento a casa, trabajaba muchas horas al día,  por lo que el tiempo para las pequeñas era escaso.

Tatiana llegó a ser una hermosa y frágil adolescente, algo rebelde y apática con su familia. Una jovencita cansada de la pobreza y de las obligaciones que no correspondian a alguien de su edad.

Buscaba amor en sus amigas y las madres de estas, dividía su tiempo en esos hogares pues no quería volver a casa.

Como una joven desadaptada y llena de carencias, cometió errores…  Pero no concibo que alguno justificara su desaparición, tras una larga búsqueda su cuerpo torturado hasta la muerte fue encontrado en un lote en las afueras de la ciudad.

Tatiana dejó a la fuerza su mundo sin rumbo y aunque  atormenta pensar en su sufrimiento… en sus asquerosos últimos momentos. Me alegra creer que por fin es libre y que quizá solo quizás pueda volar.

Lola Caos

“La muerte no nos roba los seres amados. Al contrario, nos los guarda y nos los inmortaliza en el recuerdo. La vida sí que nos los roba muchas veces y definitivamente”. François Mauriac (1885-1970), escritor francés ganador del Premio Nobel de literatura en 1952

Un viaje más

Viajó muchas veces en su vida, A muchos lugares, unos reales y otros no tanto. Viajó en avión, tren o pidiendo aventón. Viajó con la imaginación, dependiendo de su estado de ánimo o su necesidad, el destino del viaje. Llegó a conocer las mujeres más osadas y las más recatadas, los sitios más áridos y también los más fértiles.Vientres secos y fecundos, pieles tersas y agrietadas. No importando el tipo o forma del viaje, inventó y vivió las mejores y las peores historias, gracias a ello contará los cuentos que nadie puede contar.

Interrumpiendo sus pensamientos , entra a la habitación la amante de turno:
– Se que estas haciendo preparativos para tu nuevo viaje ¿Crees que podamos viajar juntas?
La miro tratando de disimular el hastío después del fin de semana juntas:
– Claro… Prepararé una dosis, quizá un  “maduro con queso”
¡Y nos pegamos el viaje de nuestras vidas!

 Lola Caos