Mi viaje

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Puente Helicoidal en Risaralda (Eje Cafetero) Colombia

 

Decidí viajar a Bogotá por tierra , quería repintar  en mi memoria (no sabía si volvería) los hermosos y variados paisajes, la aparente calma de el Río la Vieja bordeando la pequeña ciudad del Norte del Valle Colombiano, el majestuoso Valle del Otún,  el verde, verde de los cafetales,  lo pintoresco de la pequeña casa al filo de la montaña… Al reconocerla, imagine la dificultad para llevar hasta allí los víveres, me pregunté, si sus habitantes escapaban del indolente frío alrededor de un fogón de leña. ..

¡Por Dios ! ¿no le es difícil a la señora que alimenta las gallinas ponedoras,  caminar con el peso de su atuendo?  ¡Desde mi ventana pude concebir lo incomodo de este!  La ruana café llega a media pierna y por debajo de esta, hasta el tobillo, un faldón azul y unas botas de caucho negro que se me antoja le quedan grandes!

Ya en Bogotá quejándome de frío, vuelvo a recordar y a envidiar aquella ruana  del color de centella el caballo preferido de papá.

Dos dias después viajaba a bordo de un avión  que me transportaba a lo desconocido, dejaba atrás, miles de momentos tristes y alegres vividos en mi pequeña ciudad, caminatas a la plaza central, donde tomaba un café, jugaba a tentar las palomas con alguna semilla o tertuliaba con la sabiduría de algún jubilado.

Mi ciudad, mi pueblo alegre y lleno de color… En un eterno verano palpitante de esperanza.

Suspire … Al tiempo escuché una voz varonil:

_Señora, ¿ desea tomar algo?

Lo vi y pensé: “mejor un azafato que una azafata”

Quise pedir un vodka o un whisky, brindar por lo inexplorado,  por lo que me esperaba… Brindar por la belleza de algunos hombres.

Sonreí y agradecí un café.

 

Lola Caos

Entrevista a una bestia

No se si en broma  me dijo que podía entrevistarla y como conmigo es diciendo y haciendo, pues le tome la palabra.

Tengan consideracion, es mi primera entrevista (además de los simulacros de esta en la U)

Entrevistar una bestia puede ser complicado, pero este es mi  mejor intento.

  • ¿Porque no pueden copular  un erizo de mar y un mico ?

  • Lola me haces una pregunta fácil…Ya que si pueden copular, no hay prohibición terrenal para ello, incluso si el segundo animal tiene tendencias masoquistas en plan soy faquir, pues le encantaran las espinas del otro. Teniendo un placer doble, el placer de la cópula y el que le hará sentir las espinas que clavadas en zonas erógenas le facilitaran los orgasmos múltiples…. mas satisfactorios. La respuesta  es fácil,  si pueden copular, puede tener una relación satisfactoria a largo plazo… 
  • ¿Que implica ser una bestia?

  • Es un modo de refugio y a la vez de liberación. Es una burbuja en la que intentas protegerte… Establecer parámetros para que nada, ni nadie pueda hacerte daño. Una bestia es un sentimiento… Una  pequeña oración para que todo lo malo que te ha pasado no vuelva.  Y que todo lo bueno que pudiese venir y que sabes no va a llegar,  pues se vea un poco reflejado en un cristal y  entonces pueda atravesarlo y quizas solo quizas llegar a ti.   Una bestia es tu parte salvaje que sabes se va difuminando pero necesitas mantenerla y cada dia que pasa intentas que se quede en ti, que se haga fuerte. La mayor implicación de ser una bestia es que con ella no dejas de ser tu mismo.
  • ¿Quien no dejas de ser? ¿Quién está tras la bestia entrevistada?

  • Un hombre sencillo preocupado de su entorno, se preocupa de las personas que tiene en mente….Un hombre cariñoso. A veces puede llegar a ser antisocial…. Es una persona capaz de darlo todo por quien lo merezca.  Detrás de la bestia hay un ser humano que tiene una mente que trabaja las 24 horas del día,  siempre pensando , ideando,maquinando cosas. Una persona que tiene su mejor amigo en un gato que es lo mas fiel y cariñoso que ha encontrado en los últimos años. Detrás de la bestia hay un hombre triste con falta de cariño al que le gustaría la vida fuera por otros derroteros.  Detrás de la bestia hay otra bestia, que va devorando la anterior hasta que no queda nada…
  • ¿Con que seres se relaciona la bestia?

  • Con brujas , duendes, pequeños demonios… Pues hace tiempo que no se relaciona con nadie, vive en su cueva encerrado sin vida social, entiende que la mejor manera de relacionarse es intentar conocerse mas así mismo con sus largos paseos y sesiones de fotos… En el fondo es un solitario, abandonado a su suerte. Las mujeres no lo ven atractivo, ni de ningún modo… ven en él una bestia que va a un lugar que no se sabe dónde…  
  • Háblame de la bestia como blogger…Dime algo de los blogger que conoces…

  • Llevo muchos años como blogger en diferentes plataformas, he hecho colaboraciones para revistas y periódicos, algunos han desaparecido y otros han cambiado sus políticas… Voy variando… Intento publicar poemas oscuros que a veces atormentan, otros graciosos. Relatos ficticios, sarcásticos, algunos muy cercanos …. De los otros bloggers, pues mira puedo decirte que me he encontrado con personas maravillosas, otras con muchos problemas de los que a veces no somos conscientes. He encontrado auténticos poetas, auténticos relatores. Todos ellos con muchos méritos, de todos ellos puedes aprender… Para mi todos los que tienen un blog son unos valientes y  se siente cuando lo hacen de corazón. Merecen todo mi respeto!   Bueno y también hay la típica bloggera petarda, que te saca de casillas… la media bruja que al final también se gana tu cariño.

Sin palabras

Lola Caos

Una vida diferente

De la Web

No sé a qué condenada hora me dio por casarme con semejante bruja.   ¿En qué pensaba?   He llegado a dudar sobre si es un engendro del maligno o un visitante líder de algún complot,  urdido contra la tierra y sepa Dios contra que otro planeta.   Si conocieran su desagradable y poco común  imagen vendría a su pensamiento,   alguna tara genética  o quizá  la idea  de un parto difícil, un parto con complicaciones;   pero si se les diera la oportunidad de  junto  a eso observar su comportamiento, el concepto que se formarían de ella sería el mismo mío o peor.

Es menester  que ustedes sepan que mi interés al escribir no es justificar ninguna de mis acciones o de mis pensamientos,  no escribo para lavarme las manos.  Si ser entendido buscara,  cometería una equivocación, capaz de confundirme o desorientarme;   difícilmente los humanos nos entendemos como para comprender a los demás.  Además siempre prima la naturaleza egoísta que nos diferencia de otras especies.

Mejor empezar por el principio,  permítanme presentarme: mi nombre es Ignacio Contreras de La Pava,  la arpía se me atreve a  deformar mi nombre llamándome  Nachin,  ni siquiera Nacho.  Cumpliré cuarenta años la semana próxima y el mejor regalo que la naturaleza puede hacerme,  sería que mi mujer desapareciera, ya que solo saber que existe me mortifica,  pedir eso  como obsequio es tan irreal como pretender ser entendido.

Nací y me eduque  en medio de  una familia de clase alta,  mi padre un gran ejecutivo de una multinacional viajaba  constantemente,  regresando a casa lleno de regalos para mí  y mi hermana mayor.  Mi madre la mujer más distinguida que he conocido  en mi vida.  Si viviera no entendería lo que tiene que haber sido un lapsus de locura,  no fui educado para esto.

Estudie en una prestigiosa universidad privada y me gradué con honores en la facultad de leyes.  Mi especialidad   Derecho Laboral,  disfruto mi trabajo, como pocos,  trabajo desempeñándome en una profesión de mi  total agrado,  y que me ha llenado de satisfacciones,  permitiéndome  ciertos lujos,  manteniendo el estatus al que en mi hogar se me acostumbró. La mujer en cuestión es una despilfarradora pero ese no es el problema.

Disfruto  las actividades al aire libre,  los paseos en yate,  ir de cacería con mi único amigo,  visitar el Club una vez a la semana para encontrarme con mi padre,  charlar un rato a solas y luego unirnos a una mesa de juego,  logrando ponernos de acuerdo aun prefiriendo el jugar póker y yo  rumí. Los domingos leo el periódico,  el  tiempo que la bruja me permita,  siempre interrumpe con su voz estridente de tono infantil, siempre busca una excusa para sacarme de la tranquilidad, ¡para robarme la paz!:

  • ¿Nachin,  prepare un postre, te apetece?
  • ¿Nachin,  puedes llevarme a la feria?
  • ¿te gustaría hablar?

Valiente ocurrencia,  no tenemos nada en común,  no pretenderá que hablemos de los desfiles a los que asiste.

Nací en una ciudad metrópoli  llena de oportunidades,  soy,  lo reconozco, un afortunado,  mi infancia  y adolescencia con los constantes consentimientos de mis padres y la certeza de que si me esforzaba un poco solo un poco, tendría una buena vida.  Mi único error hasta el momento ya saben cuál es.

Actúo en todas mis cosas de manera honorable,  soy un caballero,  un bien nacido,  no le quito nada a nadie,  no le hago mal a nadie.  Cada noche cuando voy a la cama puedo dormir con la conciencia tranquila,  en la calle siempre mi frente en alto.

No sé si es importante hablar de mi apariencia física pero no tengo problema en hacerlo,   de niño en el colegio era bastante flaco, tanto que era motivo de burlas, nada que ver con el joven embarnecido de la universidad,  me he preocupado de mantenerme bien por estética y por salud.  Mido un metro noventa centímetros y peso ochenta y ocho kilos, mi cabello castaño deja ver ya algunas canas, que no me molestan pues he notado, que me dan cierto atractivo ante las mujeres. Mis ojos grises resaltan en contraste con mi piel bastante bronceada.

Con toda la molestia puedo decir que por mi cama, por mi vida pasaron las mujeres más interesantes y hermosas, todo sin mayor esfuerzo.

Es imprescindible referirse al inicio de los acontecimientos que sigilosamente me embaucaron en una travesía  inconsiderable años atrás; pero dispénseme ustedes me tomaré antes un minuto para servirme un coñac.

Sucedió en el gimnasio, muy temprano en la mañana, era inevitable; me atrevo a recordar que era el mejor culo (no quiero ser grosero o vulgar,  pero debo llamar las cosas por su nombre) del lugar y muy probablemente el mejor que hasta ese día yo había tenido la oportunidad de admirar,  al césar lo que es del  césar, esta mujer tiene uno que saca la cara por ella.

La vi o dicho correctamente, lo vi y solo pensé en una cosa, no me avergüenzo al contrario, ¿qué otra idea ante tremenda tentación podría venir a la mente de un hombre como yo? Sus largas y torneadas piernas cubiertas por una licra ceñida se movían apresuradas sobre una de las máquinas; yo,  cerca de ella no dejaba de admirar su cuerpo, su cintura estrecha al descubierto, y el top sosteniendo un busto de tamaño perfecto, todo esto era un deleite para los ojos… tanto, que poco me importo su cara sudorosa y sin gracia, sobre la que caían algunos mechones de una madeja color cabuya  que debía ser su cabello.

Por fin se cae al piso la toalla con la que la mujer se secaba el sudor, dándome la oportunidad perfecta para acercarme… el resto era pan comido.

Se llamaba Norma y era diseñadora de modas. Fueron necesarios cinco días de encuentros “casuales” en el gimnasio o sus cercanías, para que aceptara mi invitación a tomar algo, y solo dos invitaciones después la tenía en mi cama.

Un caballero no tiene memoria comprenderán entonces que sobre estas faenas, cada vez más frecuentes es poco lo que puedo contar, solo que Norma era un diamante en bruto y que viví con ella la más apasionada de mis calenturas.  Calentura, pasión, enculamiento, encoñamiento que duró algo más de seis meses.

“Luz de la calle oscuridad de la casa”

Eso es este hombre, nada que ver con el hombre que me enamoro ¿Qué pasó?  Ya no me habla, no me busca en la cama, no va conmigo al gimnasio… Es tan diferente al hombre que conocí…

La semana pasada visite al mejor consultor de imagen, cambie mi ajuar y mi look (no he recibido ni un comentario) he programado  también una lipoescultura.  Leo sobre los temas que a él le interesan, no quiero perderlo.  No puedo comprender… Aquella mañana en el gimnasio fue amor a primera vista. Lo ame desde el momento en que me entregó la toalla que intencionalmente y como al descuido deje caer al piso… Lo ame pues su mirada algo me transmitió, lo había visto días atrás al entrar a la sala de spinning y me atrajo, quería conocerlo y lo de la toalla fue idea de una amiga, me deje cortejar y me aguante los deseos de enredarme en sus brazos y perderme en su cuerpo, no quería que pensara que era una chica fácil.

Todo fue hermoso… La primera vez, el corto noviazgo y los primeros días de matrimonio.  Hoy solo lo veo sonreír cuando sale a encontrarse con su padre o con su amigo,  se  ve feliz… ¿Sera que tiene otra? ¿Será que alguna suelta se le está metiendo por los ojos?

Llegué a pensar que su cambio se debía a alguna preocupación laboral. Pero definitivamente, este es solo conmigo. Me he sentido muy triste, me ha alejado poco a poco.    Algo debo estar haciendo mal. Debo mejorar… ¡Tengo que salvar mi matrimonio! Lo amo y sé que me ama.

Definitivamente hablaré con mis abogados y le pediré el divorcio. No soporto esta mujer cada día más fea y más bruta.

Lola Caos

 

Romanzones…

Yurnay Naranjo

“Para las mujeres, el mejor afrodisiaco son las palabras. El punto g está en los oídos, y el que busque más abajo está perdiendo el tiempo”. Isabel Allende, escritora chilena.  Lima Perú 1942

“El sexo es una de las nueve razones para la reencarnación… Las otras ocho no son importantes.” Henry Miller, escritor estadounidense.(1891-1980)

Como les he contado mi vida  ha girado  en torno al amor, así que equívocamente también los hombres jugaron un papel muy importante. Ahora, por respeto a mis hijos y a mi pareja no haré una lista de mis amores.

Antes de seguir quiero recordarles que son las opiniones y las vivencias de una mujer de casi cincuenta y de amigas que están más cerca que lejos de su edad. Y que siempre les quede la duda cuando escribo que tanto es verdad.

Fui educada en un hogar tradicional y junto a mis amigas en un colegio de monjas, creo que la mayoría  llegamos a creer consciente o inconscientemente que el sueño del pibe era  llegar al matrimonio.

Alguna vez leí en el perfil de una mujer publicado en una página para conseguir amigos…amores…o encuentros ocasionales.

“No soy de las mujeres que traen el vestido de novia en la maleta”

Y yo pensé: “seguro lo tienes colgado en tu closet”

Uno de mis errores fue creer durante mucho tiempo que la seguridad estaba al lado de un hombre, así que abrazada por cualquier pelagatos me sentía protegida… Y en aras de sentirme así,  viví más de un romanzon y también relaciones serias (al menos para mi) aguante cosas que no debí tolerar… hasta caer en  una relación de maltrato físico y psicológico. Superado el asunto, hoy recordar algunas de mis aventuras en las lides del amor es un chiste.

En mi juventud no había la escasez de las que se quejan algunas mujeres hoy, tampoco se veían parejas con mucha diferencia de edad y las parejas gay se mantenían no sé dónde,  por lo que yo podía darme el gusto de elegir…reemplazar y pasarla bien sin poner un peso, no era ni considerable pagar a medias o “hacer una vaca”  (esa solo se hacía con las compañeras de colegio).

Me preocupaba yo por ser una gran amante…  ingeniosa…innovadora, leía  todo lo que se me pusiera en el camino sobre el tema. .. Aprendí a quitarme la ropa bailando sensualmente… a hacer masajes y otras cositas, convencida que si era la mejor, no me dejarían  (permítanme reírme).

Un día entendí que igual te dejan, si hablas mucho también, si callas… igual.  Estoy convencida que como dice la Escritora y actriz Colombiana Isabella Santodomingo “Los caballeros las prefieren brutas”  La clave no está en ser buena amante, buena escucha o buena hablante… ¡La clave está en no pensar mucho!

Claro saltarán los hombres y dirán “Nada más lejos de la realidad” Bien, yo solo hablo con base en los resultados de mi muestreo en diferentes países, camas, sillas, autos… playas…Hoy yo tengo el “mío”, mañana no sé.

Según escuche a mis compañeras en estos días , la cosa está peluda, complicada:

  • “Cada que me interesa un tipo o es muy joven o  es gay… que cosa tan berraca se acabaron los machos”
  • Siiii… independientemente de la edad, condición social, etnia, cultura, etc. Están en vía de extinción.
  • “Total aquí vivo desjetada con tanto macho “loca” y lo peor excelentes amigos.  Más segura no puedo estar.
  • Los caballeros que valorén y deseén construir un proyecto serio de vida se esfumaron.
  • “Me van a perdonar, los que quedan solo quieren un revolcón y chao y son más vividores que lo que se creía de las mujeres, cómodos a morir no se cogen el culo con las dos manos, cualquier responsabilidad les queda grande, en serio la situación es caótica”.
  • Tienes razón a estas alturas del partido, no podemos negociar nuestra tranquilidad por un h… que en lugar de sumar reste…
  • “Como los baños públicos: Ocupados, dañados o cagados”
  • Viejas reconozcamos que no es “culpa”  exclusiva de los manes, la mayoría de las mujeres son muy regaladas.
  • Les resumiré en pocas palabras mi experiencia: El que no la caga a la entrada la caga a la salida.

Lola Caos: ¿Saben? Seamos justas… Hay  aún algunos hombres cultos, inteligentes, caballerosos y hasta guapos,  maduros… como pa nosotras, cincuentones muy interesantes. El problema (para nosotras) es que andan con las mujeres de 20 a 30 años… ¡Ellas no están dejando nada!

 

” El amor no es sino la acuciante necesidad de sentirse con otro, de pensarse con otro, de dejar de padecer la insoportable soledad del que se sabe vivo y condenado. Y así, buscamos en el otro no quien el otro es, sino una simple excusa para imaginar que hemos encontrado un alma gemela, un corazón capaz de palpitar en el silencio enloquecedor que media entre los latidos del nuestro, mientras corremos por la vida o la vida corre por nosotros hasta acabarnos ”   Rosa Montero, fragmento de Bella y oscura. Periodista y escritora Española, 1951

 

 

Lola Caos

Con colaboración de las cuchicarmelitas.

PD: Disculpen los hombres que se sientan aludidos… o no disculpen si lo prefieren.

 

 

La escoba, el trapero y yo

Foto Sara Jimenez


 

¿Cuándo inicia mi historia con el trapero y la escoba?, ¿cuándo mi vida era otra?, ¿cuándo alguien me amaba incondicionalmente?, ¿cuándo la juventud y su energía estaban a flor de piel?, ¿cuándo las empleadas de servicio entraban y salían de mi vida?,  O ¿fue antes?. En la vida familiar, cuando al llegar del colegio con mis hermanas debíamos colaborar con algunos quehaceres y yo siempre prefería ante quitar el polvo, barrer o trapear.

Al pasar el tiempo, ya con  niños y cierta obsesión por la limpieza, me era necesaria la ayuda de las trabajadoras del hogar, funcionaba yo, de manera diferente a mi madre  que  se había defendido por años a las mil maravillas sin ellas.

Intentaba estudiar. Lo cierto es que empecé varias carreras y no pasaba de tercer o cuarto semestre; siempre tenía prisa por volver a casa y tener entre mis brazos mi bebé, me dejaba llevar por aquello que solo las madres sentimos, por el deseo de entrar en cierto éxtasis al alimentarlo, por la dicha de compartir con los niños más grandes. Eso pesaba más que la importancia de prepararse para un futuro, ¿de qué me preocupaba? Tenía el mejor de los esposos y una vida que muchas envidiarían.

Me consideraba yo una buena mujer, pagaba bien a la niñera y  a la encargada de la casa  charlaba con ellas de tú a tú y compartía con gusto algunas cosas materiales. ¿Quién iba a decir que yo resultaría tan buena mujer?. Difícilmente habría casa más limpia que la mía y niños alimentados con tanto empeño y preocupación. Además, mi trapeador se mantenía blanco,descurtido.  La escoba intacta (tiene que ver con la fuerza que aplicas al barrer). Les cuento pues  atrás quedaban las locuras y las preocupaciones de la adolescencia. Atrás quedaba la indecisión sobre qué estudiaría o quién sería.

Recuerdo en especial a algunas de las trabajadoras del hogar:

Nora, una jovencita  alegre y responsable. Imposible olvidar sus riñones al vino. Además siempre tenía tiempo para jugar al salón de belleza conmigo. Años después la volví a ver, era ya una hermosa mujer y exitosa  profesional, casada y madre de una adolescente,  que sin reparo alguno, cocino  para mi familia y volvió a jugar al salón de belleza; esta vez con hijas incluidas.

Melliza, una joven  afro-descendiente, alta, delgada. su cabello corto trenzado; tenía una hija  Nairobi, de quien fui “madrina de uñas”  (al cortarle por primera vez las uñitas. Siempre me pregunté si ésto es una tradición o un invento de mi empleada para hacerme sentir comprometida)

Anita, con un cuerpo estupendo, seguramente legado de sus ancestros. La recuerdo bailando todo el día. Ana era una joven simpática y delicada.

Leticia, una señora que dejó de trabajar conmigo cuando le llamé la atención al darme cuenta que había masticado la carne de mi hijo de 10 meses antes de introducirla en su boca; esta mujer jamás será olvidada, aunque a su favor debo decir que sabia mantener el piso limpio, .

María, una mujer mestiza que vivía  en el campo. Para llegar a su casa, era necesario  atravesar la ciudad y al llegar a un estero del río, viajar una hora en canoa. Pasó al baúl de los recuerdos por sus exigencias: solo tomaba Milo y jugos en leche; no comía pescados o mariscos, solo pechuga  pollo y carnes magras.

La mejor de todas, una mujer que admiré, admiro y quisiera volver a ver: Maye,  una mujer cabeza de hogar con tres hijos, dos hombrecitos y una niña. Maye,  su piel de diosa del ébano, un cuerpo de mujer, mujer. Maye era fuerte y decidida, tan guapa como todas quisiéramos ser, alegre, risueña, siempre positiva. Llegaba a mi casa antes de las ocho de la mañana taconeando y meneando sus  anchas caderas con su cabello recogido y los labios pintados de fucsia; en cinco minutos pasaba de mujer elegante a estar disfrazada de empleada del hogar. Era rápida, práctica, condescendiente, siempre solicita, siempre dispuesta. La verdad no sé cómo le hacía para estar activa de 8 de la mañana a 5 de la tarde sin dejar de sonreír y cuando yo le preguntaba si podía quedarse una hora más, su respuesta era: Claro señora!.

Yo quería hablar y hablar con ella, así que un día muy seria Maye me dijo: “Creo que lo mejor señora es que usted me siga mientras hago mis deberes”. Y así fue mientras ella limpiaba una pared o tendía una cama, yo sentada en el piso con café en mano parloteaba, contaba o pedía un consejo.

Un día el destino nos separó. El momento más difícil de mi vida lo viví junto a ella. Fue la última vez que nos vimos. Hoy, casi 20 años después, solo está en mis recuerdos. Quisiera creer que de igual manera estoy en los de ella.

Maye. Sin apellido. Una de las mujeres más luchadoras que he  conocido, mi mejor empleada del servicio y una de mis mejores amigas!